Ocurre cuando el dinero, los datos personales, o las reglas de las aplicaciones se usan de formas que dejan desprotegidos a niñas, niños y adolescentes.
° Explotación sexual comercial en plataformas de suscripción: Existen aplicaciones y páginas web donde se cobra dinero para acceder a contenidos sexuales. Este riesgo ocurre cuando redes de explotación, adultos o incluso las mismas plataformas se aprovechan de las necesidades y vulnerabilidad de niñas, niños o adolescentes para convencerlos, manipularlos o presionarlos para que compartan contenido sexual a cambio de dinero en estos espacios.
° Abuso sexual en vivo o Livestreaming: Transmisión de actos de abuso donde espectadores remotos pagan por ver o dirigir la violencia en tiempo real.
° Sistemas de recomendación algorítmica (facilitadores): Este riesgo ocurre cuando agresores que buscan perfiles de niñas, niños o adolescentes en redes sociales, reciben sugerencias de estas aplicaciones que los conectan con perfiles de otros menores de 18 años facilitándoles la búsqueda y el contacto inicial con potenciales víctimas.
° Burbujas de contenido (Cámaras de Eco): Cuando los algoritmos muestran únicamente contenidos o comentarios idénticos a los que ya niñas, niños y adolescentes ya miraron, impidiéndoles ver otras realidades. Cuando por curiosidad o confusión interactúan con contenidos inapropiados, el sistema podría encerrarlos en una burbuja donde solo verán un tipo de contenido y empezarán a creer que "todos actúan y piensan así" promoviendo la radicalización y normalizando conductas de riesgo.
° Recopilación y uso indebido de datos: Uso de información personal que hacen los agresores para localizar a sus víctimas, ganarse su confianza o hacer que las amenazas sean más creíbles.